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Ayudar es la consigna.
Estrechar lazos, compartir experiencias enriquecedoras y reflexionar
sobre otras realidades, el resultado. En cuatro colegios de Temperley,
Lomas de Zamora y Banfield, la solidaridad es más que un
concepto. Los alumnos, docentes y autoridades se ponen la camiseta
de diversas causas y salen a organizar actividades para contribuir
a mejorar la calidad de vida y la educación de quienes menos
tienen.
Libros para la escuelita
Por carta se inició el vínculo entre los alumnos de
2° grado del Colegio Sarmiento, de Temperley, con los estudiantes
de la Escuela 108, del pueblo de Herrera, en Entre Ríos.
Los lazos comenzaron a tejerse este año, cuando por iniciativa
de la maestra Susana Vanden Bosche, los chicos de las dos escuelas
empezaron a intercambiar correspondencia. "De manera postal
se fue creando un pequeño vínculo. Se mandaban fotos
y cartas contándose sus diferentes realidades", relata
la docente. Así, los chicos de zona Sur descubrieron que
en la pequeña escuela, todos los nenes comparten un único
aula, que usan bicicletas o caballos para ir al establecimiento,
que cuando llueve mucho no van porque la tierra mojada dificulta
el transporte, pero que, aunque llueva o truene, la maestra garantiza
los 180 días de clases obligatorios para sus 18 alumnos de
edades varias.
El contacto se hizo cada
vez más fluido y con el, las ganas de colaborar. "¿Qué
les podemos mandar seño? ¿Algún libro? ¿Tendrán
diccionario?", se preguntaron los 22 alumnos de Susana, quien
no tardó en poner manos a la obra. Con el apoyo del Sarmiento
se organizó una colecta de libros usados en buen estado entre
los estudiantes de la EGB, para donar a la escuelita de Herrera.
Juntaron cinco cajas que fueron llevadas personalmente por la docente
a principios de octubre pasado. Allí conoció la casita
que oficia de escuela, compartió una tarde con Marta, la
docente rural, y en una ronda de mates intercambiaron ideas para
mejorar la enseñanza de un lado y del otro de la ruta. Para
Susana el desafío de colaborar fue alcanzado, pero las necesidades
de los estudiantes de la 108 son vastas, como el horizonte en el
campo entrerriano. "Precisan útiles escolares, material
didáctico para los más chicos y ropa", dice y
apela a la colaboración de todos.
Experiencia modelo
Las ganas de ayudar se contagian y en el Modelo Lomas un proyecto
solidario con la Escuela de Educación Especial 504, también
de ese partido, tomó forma hace tres años y hoy sigue
vigente. El vínculo entre establecimientos y el buen lazo
con la psicopedagoga de la 504 fue el puntapié inicial para
comenzar a colaborar con los alumnos con discapacidad que cursan
allí la primaria.
La profesora Silvia Taborda,
del Polimodal del Modelo, tomó la posta del proyecto, que
convocó en forma voluntaria a los alumnos del establecimiento.
Así, se conformó la Comisión de Solidaridad,
que integran 36 estudiantes de 1° a 3° del Polimodal. Cada
año, los chicos reciben una capacitación sobre discapacidad,
por parte de la psicopedagoga de la escuela especial, que les permite,
además de conocer la realidad de los chicos que ayudan, pensar
qué pueden hacer en su beneficio: así fue que organizaron
colectas de juguetes, de útiles escolares y diferentes actividades
recreativas. Este año, entre otras cosas, donaron un botiquín
de primeros auxilios, festejaron los cumpleaños de los estudiantes
de la 504 y están preparando una obra de títeres para
fines de octubre. Verónica Lamanna, vicedirectora del secundario
del Modelo Lomas, califica la iniciativa como "altamente positiva".
"Los chicos -continua-- pueden ver otra realidad, y no sólo
aprenden a vivir respetando las diferencias, sino que son ideólogos,
organizadores y hasta gestores del proyecto".
Por otro lado, los alumnos
de ESB idearon otro proyecto solidario vinculado a la salud. Como
parte de la materia Construcción de ciudadanía y del
Proyecto joven parlamentario, los chicos idearon un plan con impacto
en la comunidad y que tiene que ver con prestar ayuda al Hospital
Gandulfo. Con ese objetivo, organizan para el 2 de noviembre, en
articulación con el secundario y el profesorado de educación
física, una maratón solidaria para recaudar fondos
para el centro de salud. El dinero recolectado se destinará
a parquizar un predio del hospital y a confeccionar murales para
el pabellón de pediatría.
Un abanico de acciones
El Colegio Barker, de Lomas de Zamora, realiza un gran número
de acciones solidarias a lo largo de todo el año y en las
que participan estudiantes y docentes de todos los niveles: desde
colectas periódicas de leche, ropa, calzado y alimentos para
la Casa del Niño María de Guadalupe, el Jardín
Maternal La Estrellita y otros hogares de tránsito de la
zona de Temperley y Lomas de Zamora; hasta participar de la maratón
de lectura que organiza Esclerosis Múltiple de Argentina
(EMA), con el fin de juntar fondos para la lucha contra esa enfermedad.
Otra de las instituciones con las que el instituto colabora es el
Hospital Gandulfo. En su beneficio, organiza el Maratón Solidario
Barker, que destina lo recaudado a la compra de aparatología
e instrumental para el centro de salud.
Pero la lista de actividades solidarias no termina ahí: cada
diciembre el establecimiento se viste de fiesta para celebrar la
Navidad y organiza actividades para los chicos, buffet, una feria
artesanal navideña y hasta la visita de Papá Noel.
La entrada tiene un fin de colaboración: un juguete o un
alimento no perecedero que son destinados a organizaciones como
Casa M.A.N.U, una entidad de Monte Grande que ampara a niños
y bebés que viven con VIH/sida, muchos de ellos huérfanos.
Además están el festejo del Día del Niño
en la Escuela Especial 502, a cargo de los alumnos de 3º Polimodal,
y la colecta para las escuelas rurales del Chaco, que organiza el
Club de Land Rover, para la cual también juntan entre las
familias ropa, calzado, elementos de higiene y útiles escolares.
Manos que ayudan
El colegio Balmoral también está comprometido con
la comunidad que lo rodea y de la que forma parte, a través
de su Proyecto de solidaridad. El grupo voluntario Helping Hands,
integrado por alumnos de 4º, 5º y 6º año de
la EPB colaboran una vez por semana preparando el material didáctico
que luego entregan a las escuelas, entre ellas la 502, y ayudan
a concientizar a los más pequeños. Entre las acciones
realizadas, se destaca la donación de 36 bolsas con ropa
y calzado y 182 kilos de alimentos no perecederos a una escuela
rural de Catamarca, otra de Misiones y a una asociación civil
de atención de niños y adultos con Síndrome
de Down. Además, los chicos de 5° año de la primaria
reunieron mil tapitas de plástico que fueron entregadas a
la Fundación Garran, para ser recicladas y comprar parte
de la medicación oncológica que necesitaba una niña
de bajos recursos. Los alumnos de 2° de la secundaria también
muestran su compromiso al concurrir al hogar de chicos San Vicente
de Paul, lo mismo que los estudiantes de 9° año, que
visitaron la Escuela Especial 505 de Temperley, para festejar el
cumpleaños de sus estudiantes. En tanto, el colegio logró
recaudar 14.100 pesos el año pasado con su maratón
solidario. Los fondos fueron repartidos en partes iguales para obras
de infraestructura entre la Escuela Nº 18 y el Comedor Escolar
Villa Independencia.
ø por Sebastián
Oliel
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