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¿Qué son
los derechos de los chicos? Se refieren a lo que los niños
pueden hacer y a las responsabilidades que tienen los adultos para
que los ellos crezcan sanos, seguros y felices. La Convención
sobre los Derechos del Niño se firmó en 1989. Se trata
del primer instrumento internacional que incorpora una serie de
derechos humanos civiles, culturales, económicos, políticos
y sociales, en 54 artículos: el derecho a la supervivencia,
al desarrollo pleno, a la protección contra influencias peligrosas,
los malos tratos y la explotación y a la plena participación
en la vida familiar, cultural y social.
Los cuatro principios fundamentales de la Convención son
la no discriminación, la dedicación al interés
superior del niño, el derecho a la vida, la supervivencia
y desarrollo y el respeto por los puntos de vista del niño.
El Congreso de la Nación Argentina ratificó la Convención
sobre los Derechos del Niño el 27 de septiembre de 1990,
mediante la ley 23.849 y la Asamblea Constituyente la incorporó
al artículo 75 de la Constitución de la Nación
Argentina, en agosto de 1994.
Todos los chicos tienen:
Derecho a la igualdad
sin importar raza, credo o nacionalidad.
En el país conviven niños que nacieron aquí,
otros que llegaron, por ejemplo, de la China, y otros que creen
en diferentes dioses. Todos deben ser tratados y respetados en las
mismas condiciones.
Derecho a atención
especial para su desarrollo físico, mental y social.
Los chicos precisan ser observados de cerca para poder potenciar
sus capacidades.
Derecho a tener un
nombre y una nacionalidad.
Lucas, Agustín, Martina o Lucía. Los papas eligen
como llamar a sus hijos. Y el lugar en donde nacen determina si
serán argentinos, brasileros, estadounidenses, franceses
o rusos.
Derecho a la alimentación,
vivienda y atención médica adecuada para ellos, ellas
y su madre.
Comer sano y nutritivo, dormir bajo un techo seguro y acudir al
doctor en forma periódica contribuyen a asegurar un crecimiento
adecuado.
Derecho a la educación
y cuidados especiales para niños y niñas con capacidades
especiales.
Se debe garantizar que los chicos accedan a la escuela y que aquellos
con discapacidad reciban la asistencia necesaria para su mejor desarrollo.
Derecho a comprensión
y amor por parte de la madre, el padre y la sociedad.
Las muestras de afecto también contribuyen al desarrollo
y al crecimiento en un ambiente sereno y sin violencia.
Derecho a recibir
educación gratuita y disfrutar de los juegos.
El Estado debe garantizar el acceso al estudio. Jugar es para los
chicos una herramienta de distensión y aprendizaje de la
que no pueden ser privados.
Derecho a ser la prioridad
para recibir ayuda en caso de desastre y emergencia.
Los niños primero. En un terremoto, un incendio o un accidente,
los más pequeños ocupan el puesto número 1
para salir a asistir.
Derecho a recibir
protección contra el abandono y contra la explotación
en el trabajo.
Los chicos pueden sufrir diversos tipos de abandono: por falta de
atención, de higiene o cuidados que eleven los riesgos en
su salud. Ante estas situaciones se debe salir en su auxilio. Mientras
que aquellos que estén en edad de trabajar no deben ser explotados.
Derecho a crecer en
un ambiente de solidaridad, compresión, amistad y justicia
entre los pueblos.
Fuente:
El texto está basado en un informe de Unicef y en la Convención
Internacional sobre los Derechos del Niño.
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