| |
Los chicos pelean, se
quitan las cosas y se empujan. Otros se insultan y se golpean hasta
el punto de lastimarse. ¿Es una reacción normal?,
¿responde a la adaptación del niño a su entorno?,
¿son los videos juegos responsables de tales actitudes? La
agresividad en los más chicos debe ser preocupante cuando
se repite con frecuencia y se convierten en un estilo. De hecho,
la agresividad que los chicos pueden manifestar hacia sus compañeros
o sus hermanitos en la primera infancia, debe ir mermando a medida
que crece y aprende a manejar el vocabulario, y así a resolver
los conflictos. Pero, si esto no ocurre o empeora, entonces es un
signo para alarmarse y reflexionar sobre el porqué de la
cuestión.
Un tema importante en el estudio de la conducta agresiva de los
chicos son los medios de comunicación, especialmente la televisión.
Muchas investigaciones se han llevado a cabo para determinar si
los programas que los niños ven y que están cargados
de cólera pueden ocasionar conductas de ira. Lo mismo sucede
con los videos juegos, cuyo auge a partir de la década del
80, los puso en la lupa de los investigadores. Lo cierto es que
algunos estudios revelan que pueden llegar a tener alguna influencia
en los menores, mientras que otras teorías, en cambio, echan
esa hipótesis por tierra.
Por ejemplo, hace pocos años la Universidad de Potsdam, Alemania,
publicó una investigación que parecería confirmar
que el consumo indiscriminado de video juegos de guerra podría
aumentar la agresividad tanto en niños y jóvenes,
como en adultos. Las conclusiones del estudio hacen suponer que
jugar durante corto tiempo con esa tecnología provocaría
pensamientos y sentimientos agresivos. El uso continuo e intensivo
reforzaría las estructuras de pensamiento agresivo, y, cuánto
más fácil se recuerdan escenas violentas, más
se está predispuesto a percibir e interpretar la conducta
de los demás negativamente. El estudio plantea que estas
situaciones provocarían que el sujeto viera en los demás
intenciones hostiles donde no las hay; así su visión
del mundo se distorsionaría.
Sin embargo, la socióloga Monica La Madrid, en charla con
Colegios & Empresas, relativiza esa mirada simplista y sostiene
que en verdad un video juego solo puede llegar a ser "un disparador
ocasional" de un niño que ya es violento de por si y
que de todos modos hubiera sacado su agresividad a través
de otros soportes: "Pienso que pueden tener una influencia
negativa en algún nivel, pero no en un ciento por ciento,
porque un chico que pasa horas jugando a los videos, por ejemplo,
no esta jugando en la calle o se esta perdiendo de hacer otras actividades,
pero sin embargo los video games también tienen características
que los hacen interesantes", indica la profesional.
Para la socióloga, "no se trata de una actividad pasiva"
como puede ser mirar televisión, sino que por el contrario
los videojuegos "implican poner atención, desarrollar
ciertas habilidades, establecer una competencia con uno mismo o
con el otro y aparte de eso es importante el contacto que el niño
tiene con la tecnología y mundo visual rápido".
"Además -prosigue--, no necesariamente tiene que ser
un juego individual, ya que muchos chicos comparten esos momentos
con sus amigos y se convierten en juegos sociales donde también
pueden participar hasta el padre o la madre".
"Hay que tener en cuenta que todos los excesos son malos, por
eso los padres deben ser los encargados de guiar a sus hijos sobre
lo que está bien y aquello que no lo está, y presentarles
otras opciones de actividades para hacer y compartir, como una actividad
física o ir al cine. No nos olvidemos que, al menos hasta
la pre adolescencia, lo que los chicos prefieren hacer es pasar
tiempo con sus padres, sea cual fuere la actividad que los convoque",
concluye la especialista.
ø por María
de los Angeles Riedel
Profesionales consultados
Monica La Madrid. Lic. en Sociología (mlamadrid@marklam.net)
|