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Su papá lo reta
pero él no hace caso. Por más que se lo repitan todos
los días, Nacho no puede dejar de mirar los dibujitos pegado
a la pantalla de la tele. Y esta es una de las señales que
debe llamar la atención de los padres. "Las estadísticas
actuales muestran que casi un veinte por ciento de los niños
padecen defectos de refracción relevantes. Y si consideramos
que a través de la visión un chico no solo aprende,
sino que se relaciona socialmente, las consecuencias pueden ser
muy importantes", sostiene el pediatra Pascual Barán.
Para prevenir estos defectos y cuidar la salud ocular de los menores,
todos los especialistas coinciden en que es esencial la consulta
periódica con el profesional. "El control ideal debería
contemplar una consulta al nacer, otra a los seis meses, luego a
los tres años y finalmente antes del ingreso escolar".
La oftalmóloga infantil Liliana Sugawara, advierte que si
no se hacen controles, los inconvenientes suelen aparecer cuando
empiezan a leer "porque al no haber examen previo, allí
notan la dificultad". Y resalta la importancia del chequeo
en los bebés. "A partir de los 6 meses, un dispositivo
especial ya detecta si el nene tendrá o no problemas en la
vista".
Si hay algo que los adultos deben reconocer, es que son pocas las
personas que acuden al médico para controlar regularmente
su vista y que la mayoría realiza su primera visita cuando
descubre que ve menos. "No hay campañas que adviertan
sobre el tema. Algunos se dan cuenta recién a los 18, cuando
empiezan la facultad" apunta Sugawara. Según datos proporcionados
por Unicef, a nivel nacional, de cada cien chicos, doce experimentan
problemas de visión.
¿Qué pasa
en la escuela cuando un menor tiene problemas oculares? Estudios
recientes destacan que el ochenta por ciento del conocimiento que
un niño adquiere durante los años escolares lo hace
a través de aquello que ve. Entonces, cuando los problemas
visuales no se tratan, surgen las complicaciones en el colegio:
desde no poder completar la tarea hasta dificultades para copiar
del pizarrón. Los dolores de cabeza y el enrojecimiento o
lagrimeo de los ojos pueden ser síntomas de que el chico
tiene problemas en la vista. Además, los especialistas recomiendan
consultar cuando los nenes miran televisión muy cerca del
aparato o se les hace difícil ver objetos a distancia.
Los docentes también pueden alertar a los papás: muchas
faltas de ortografías, aumento de la distracción en
clase, no leer bien, prestar poca atención, tener mal rendimiento
y hasta una mala conducta, pueden ser algunas de las consecuencias
derivadas de una visión inadecuada. "Entre los trastornos
infantiles más frecuentes se encuentra la ambliopía,
cuando uno de los ojos --a pesar de ser completamente normal--,
no ve; el estrabismo, la desviación de un ojo, y la miopía,
falta de visión de lejos", explica la especialista en
Medicina Familiar, Carina Fernández.
"La ambliopía permanente y el estrabismo pueden conducir
a restricciones futuras del aprendizaje y de la actividad laboral",
sostiene el doctor Barán y agrega que "la mayoría
de los niños que desarrollan miopía, lo hacen a partir
de los 6 años, aumentando el número de casos hasta
los once". Por esto, los profesionales remarcan que la detección
precoz de una patología, en ocasiones permite su corrección
total o parcial.
"Muchos chicos callan sus problemas de visión para evitar
la burla de sus compañeros. Y para no usar lentes prefieren
decir que no entiende la tarea, cuando en realidad no ven bien y
entonces no entienden", comentan los especialistas. Pero, poder
ver y aprender, está por encima de cualquier tipo de comentario
discriminatorio en las aulas. Por eso, también es fundamental
la participación del docente; que esté al tanto de
los problemas de visión del alumno, para poder contenerlo.
ø por Melina Pietra
Profesionales consultados
* Liliana Sugawara. (MN74134) Oftalmóloga
infantil
* Pascual Barán. (MN 74690) Pediatra y médico del
Servicio de Medicina Familiar y Comunitaria del Hospital Italiano
de Buenos Aires.
* Carina
A. Fernández. (MN 92387) Especialista en Medicina Familiar
y médica del Servicio de Medicina Familiar y Comunitaria
del Hospital Italiano de Buenos Aires.
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